Vida saludable

El agua es el medio de transporte de nutrientes y sustancias del cuerpo. Una de sus funciones más relevantes es el mantenimiento de la temperatura corporal. Mediante la evaporación del sudor es como el cuerpo logra disipar el calor.

Es importante beber al menos 2 litros de agua al día. En casos de actividad física o excesivo calor, se puede necesitar más de 3 litros. En condiciones normales, esta es la cantidad de agua que se pierde: este equilibrio es un balance hídrico. La pérdida excesiva de agua da lugar a la deshidratación. En los peores casos, dicha deshidratación puede dar lugar a desaceleración del ritmo cardíaco, náuseas, vómitos, apatía, delirio o deficiencia en la función renal.

Sin embargo, existen ciertos grupos más vulnerables a los que se debe prestar mayor atención a su estado de hidratación:

  • Ancianos: El deterioro de los mecanismos de regulación de la temperatura corporal producen una reducción de la sensación de sed y por ello son más reacios a beber agua.
  • Niños: Su sentido de la sed no se ha desarrollado completamente, por lo que suelen beber menos agua de la que necesitan.
  • Enfermos: Padecen pérdidas anormales de agua por fiebre, sudor, vómitos, diarrea, etc. Por ello, son más susceptibles a la deshidratación.
  • Deportistas: Padecen una excesiva pérdida de agua por el sudor y una disminución de la sensación normal de sed.
  • Mujeres embarazadas y en periodo de lactancia: los requerimientos de agua durante esta etapa aumentan para poder producir leche.
Los deportistas son uno de los grupos más vulnerables a padecer deshidratación

Para prevenir estados de deshidratación se recomienda:

  • Beber antes de tener sed, ya que la sensación de sed suele aparecer después de iniciarse la deshidratación
  • Hidratarse antes, durante y después de hacer ejercicio físico. Al sudar, perdemos agua y electrolitos.
  • Ingerir líquidos con mayor frecuencia en verano, al tomar el Sol y en ambientes secos o con calefacción
  • Evitar el alcohol, ya que aumenta la temperatura corporal y el riesgo de deshidratación.
  • No sólo el agua como tal hidrata, sino que también encontramos muchos alimentos sólidos que aportan cantidades considerables de agua: las frutas y las verduras pueden contener hasta un 90% de agua en su composición total.

Si quieres saber más consejos sobre como cuidar tu cuerpo y mantener tu salud visita nuestro blog el primer y último Martes de cada mes.

No hay comentarios

Deja un comentario

Esta página web usa cookies

En LACER, S.A. (“LACER”) utilizamos cookies de terceros para mejorar nuestros servicios, elaborar información estadística o analizar tus hábitos de navegación. Esto nos permite personalizar el contenido que ofrecemos. Si continuas navegando o pulsas el botón "OK" entendemos que aceptas su uso. Política de cookies